La terapia individual es un encuentro del terapeuta con el cliente en un entorno de confidencialidad y calidez, donde se facilita la expresión de sus problemas y como afectan estos sus emociones.

«La esperanza es la virtud más indispensable e inherente a la condición de estar vivo»

Erik Erikson

Como terapeuta centro mi atención ante el todo; lo que percibo de la persona mientras me está contando el problema. El aquí y ahora, “el presente”, es lo más real que tenemos; pasa a constituir así una experiencia totalizadora y actual, referida al organismo como globalidad.

Intentaremos en nuestro trabajo, que puedas asumir tu responsabilidad ante el problema y dejes fuera lo que no es tuyo, por tanto, que sepa ver qué estás aportando a la situación y qué no depende de ti y no puedes cambiar.

En este espacio de terapia individual la persona encuentra un sitio seguro, un respiro que le permite conocerse mejor y entender lo que necesitas.

El objetivo es que puedas descubrir, profundizar y enfrentar los problemas cotidianos con mayor confianza y seguridad.

En un entorno de confidencialidad y calidez, donde se facilita la expresión de sus problemas y como afectan estos sus emociones.